¡Nuestro mejor recurso!. (Parte dos).

 


 

Si tan sólo supiéramos y creyéramos que: “La oración del justo es el gozo del Señor”, recurriríamos a él y no a nuestro mejor amigo (Proverbios 15:8). Si entendiéramos que: “El oye la oración del justo”, recurriríamos a él y no a nuestra mejor estrategia (Proverbios 15:29). Si recordáramos que él escucha el clamor de los injustos para respondernos y para luego convertirnos en su pueblo, no entraríamos en desesperación (Hechos 2:38). Si creyéramos que su amor, su perdón y su misericordia están siempre disponibles para nosotros si le buscamos en oración, cuántas noches de desvelos nos ahorraríamos (Salmo 66:20). Si nos diéramos cuenta que tan sólo quiere escuchar nuestro clamor, cuántas lamentaciones dejaríamos de expresar (Salmo 102:17). Seamos o no creyentes debemos recordar que en nuestras penas, angustias y sin sabores, nuestro mejor recurso se llama: JEHOVÁ.

 

Señor: Danos un honesto celo por tu casa.

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