Fue Dios quien se lo impuso.
Son pocas las
personas que están contentas con lo que están viviendo. Cierto es, “ante el ojo
humano”, que la vida presenta muchas injusticias. ¿Cuál es la razón? Una de las razones es que “no comprendemos”
lo que nos sucede porque creemos que merecemos más. No hemos entendido, o peor
aún, no conocemos el verso bíblico de Lamentaciones 3:38: “¿Quién será aquél
que diga que sucedió algo que Jehová no mandó? ¿No saben que de la boca de
Jehová sale lo bueno y lo malo?”. Y ante lo “desagradable” (pero no
necesariamente malo) que nos sucede nos explica: “Siéntese y calle, porque es
Dios quien se lo impuso; bueno es al hombre llevar su yugo desde la juventud”
(Lamentaciones 3:27-28). ¿Cuál es la solución?
El Señor nos la había dado desde antes de explicarnos el problema:
“Bueno es Jehová, a los que en él esperan” (Lamentaciones 3:25). Nada le sucede
al hombre sin que Dios tenga el control, el problema de nosotros los hombres es
que ese control… lo queremos tener nosotros.
Señor: Danos un
honesto celo por tu casa.
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